Es que tú no vai a creer, huevona, te juro por Dios, si apenas lo creo yo, así que imagínate. No hay caso, no puedo entenderlo, cómo hay gente que puede cambiar tanto, cachái...si mi vieja tiene razón: cuando la gente nace loca, nace loca. Cuestión genética. Pero lo que yo no cacho es cómo alguien que nace decente, de buena familia, tú sabís, como nosotras, mejor incluso, puede volverse tan... no sé, tú cachai, cómo esta comadre de la que te estaba diciendo, esta amiga mía, pudo cambiar tanto, ciento cincuenta por ciento, una cosa impresionante que no se explica, como lo que te dije el otro día, pero tú no sabís nada, no alcancé a contarte, con lo del sábado lo supe todo y hasta me puse a averiguar si todo era verdad, revisé los diarios, te juro, a la hora del almuerzo, lo leí cagada de miedo, pero déjame seguir...
...bueno ya, y pidamos otros dos, pero no tan secos, capaz que nos curemos, mira que con esto de recortar diarios no he almorzado nada, he estado súper preocupada, te digo. Inclso don Edmundo me preguntó si tenía algo, me sentí más mal, última, imagínate, averigua algo, puede pasar cualquier cosa, quedaría como chaleco de mono y... oye, no es por pelar, galla, pero fíjate esas comadres que recién entraron, seguro son putas, yo no sé como las dejan entrar, ese tipo de minas les baja el nivel. Observa a la del buzo de cuerina, se parece a la Nelly, la de contabilidad, ¿no encontrai?...
Alberto Fuguet. Sobredosis, fragmento: Pelando a Rocío.